martes, 24 de abril de 2018
CUANDO LAS PALABRAS SE LAS LLEVA EL VIENTO…
CUANDO LAS PALABRAS SE LAS LLEVA EL VIENTO…
DESDE QUE TE VI, MI
CORAZON NO A PARADO DE LATIR.
JUNTOS PARA SIEMPRE…
TE QUIERO
PARA TI CON TODO MI
CARIÑO
TODAS LAS NOCHES
CUANDO ME VOY A DORMIR DEJO UN ESPACIO AL LADO MIO PARA QUE EN MIS SUEÑOS TE
ACOMODES JUNTO A MI…
Quiero
que sepas, que te QUIERO mucho y eres muy especial en mi vida, has permitido crear ilusiones y
sueños en mi, sabes cuando te vi por primera vez, eras un chico lindo, hasta
ahí, pensaba yo, pero poco a poco a medida que te conocía me atrapabas en tu
red de sentimientos bonitos y cada vez que me enviabas tus detalles hermosos,
donde me expresas tu amor, sientía estremecer mi cuerpo, pero al mismo tiempo
tenia temor, las veces que nos hemos visto y comenzamos a conversar de todo un
poco senti tu sencibilidad, me senti protegida y desde ya te queria para mi, a la
medida que conversabas conmigo me sentia mas identificada contigo, esos momentos que pasó contigo no los olvido,
estaré pensando en ti tal vez más que nunca.
Le
agradezco a Dios que me haya permitido conocerte, y le pediré que te cuide y
que te bendiga siempre. Te agradezco todos y cada uno de los minutos que paso a
tu lado, son hermosos, gracias por todo
aquello que me hizo muy feliz y me hace feliz: tus dulces besos, el calor de
tus abrazos, la luz de tu mirada, tu sonrisa nerviosa. Gracias por la ilusión y
por la esperanza, por hacerme sentir enamorada, por los nervios que provocabas
en mi con tu presencia, por darme el privilegio de estar dentro de tu corazón.
Te prometo poner de mi parte para que nuestro amor vaya
creciendo. Quiero ser tu todo. Te quiero en mi vida, hasta el final de nuestros
dias, quiero estar en tus pensamientos, en tu corazón. Te quiero sin pedirte
nada a cambio. Gracias por existir, por
fijarte en mi, por dejarme disfrutar de tu presencia, por mirarme, por dejarme
soñar contigo, por provocar ilusiones
que llevan tu nombre, gracias por dejarme amarte.
Te quiero mi amorcito.
INEDITO.
lunes, 23 de abril de 2018
Para sanar una herida de amor, hay que dejar de tocarla.
Para sanar una
herida de amor, hay que dejar de tocarla.
Cada vez que recuerdas, te duele; te duele… Seguirá doliendo
mientras te hundas en tus tristezas del ayer. Cuando te parece tocar fondo, es
porque llevas un tiempo recordando lo que deberías olvidar. No es bueno ni sano
vivir cada día sufriendo tus pérdidas, no serán las últimas pues es ley de
vida, siempre hay algo o alguien que nos hará sufrir.
En estos tiempos que vivimos rodeadas de internet, cable y
comodidades que nos ayudan a vivir mejor, parece que para nosotros todo pasara
de largo, nos convencemos por los consejos que nos enseñan a seguir adelante,
pero siempre acabamos recordando todo aquello que nos hizo daño.
Seguimos recordando y sufriendo. Olvidar no es un tema fácil,
es un proceso que lleva trabajo. Las tristezas del corazón son las más grandes,
y las más difíciles de asumir.
Muchas veces no somos capaces de salir de la agonía que el
pasado nos provoca, así que necesitamos hablarlo con alguien y recurrir a pedir
ayuda.
Has compartido una vida con una persona y de pronto te
despiertas y ya no sigue a tu lado, se ha ido, y tal vez por su culpa, por ser voluble,
frívola, presumida o intolerante en sus actos.
Tus penas las llevas grabadas en tu cara y lo único que logras así es alejar a la gente buena que
tienes a tu lado, porque en esos momentos sólo ves por ti, por lo que estás
pasando, sin darte cuenta que quizás la solución está más cerca de lo que
piensas.
Deja de tocar esas heridas, sólo así podrán dejar de sangrar
para que te puedas recuperar poco a poco.
Que un desengaño no acabe contigo, al contrario, en tus manos
está que ese desengaño te haga ser más fuerte. A partir de ahora estarás más
atento y poco a poco tu vida se irá ordenando.
Tú puedes salir adelante ― No permitas que nadie te derrote, sabemos
lo que queremos, y logramos lo que nos proponemos. Es tu hora de decir: “Voy a
salir adelante”. Claro que lo harás. Eres y serás siempre una persona con mucho
valor.
jueves, 19 de abril de 2018
No hay peor despedida que la
que nunca tuvo explicación
Hay personas que son capaces de matarte con
sus silencios, te entierran sin epitafio, te dejan si un adiós, ni siquiera un
“lo siento, ya no te amo” o “no fuiste lo que esperaba”, o simplemente un esto
ya no puede continuar. Pero, si hubo algo bonito ¿por qué estropearlo con un
final tan absurdo? Por qué terminar todo así, a lo cobarde, con lo fácil que es
decir “he sido feliz”, pero se acabó.
Todos sabemos que todo principio tiene un
final, que es importante saber reconocer el momento de acabar algo que ya no
aporta valor a tu vida, que ya hemos dado cuanto podíamos dar, que hemos
aprendido lo necesario y que el punto final es inevitable, pero lo que nadie
merece es un final así, lleno de silencios. El hecho de una “despedida sin
explicar por qué” es una actitud agresiva y fundamentada en el temor, ya que
generalmente las explicaciones en medio de un estado de desorden emocional no
suelen ser positivas, y además el que se marcha no quiere que lo detengan.
Es verdad que tenemos la mala costumbre de
siempre querer apalabrar lo evidente, buscamos siempre explicaciones
racionales, pero cuando somos capaces de ver más allá de lo evidente, nos damos
cuenta que hay señales que anuncian una despedida. Dicen por ahí que hay
preguntas que no tienen respuestas, pero no, eso o es verdad, todas las tienen,
pero no las queremos ver porque nos da miedo de no ser capaces de cerrar la
puerta y marcharnos o dejar marchar al que se quiere ir. ¡Muchos se hacen los
ciegos a la realidad, no necesitas explicación cuando la realidad siempre la
tuviste de frente… y no la aceptaste!!
El ego es otro personaje que hace su entrada
triunfal a la escena, nos pide siempre una respuesta, el querer controlar todo,
el buscar el por qué pasó eso, el querer forzosamente una explicación, y es que
para nadie es agradable sentirse desechado así nada más.
Pero, y si te preguntas ¿qué tengo que
aprender de esto? Pues es justamente esto. Que hay veces que las cosas pasan y
que no necesitamos saber por qué. ¡Claro que duele, y mucho! Y sólo con el
tiempo te das cuenta que si alguien no tuvo el valor de darnos un “¿por qué?”,
fue mejor que se marchara antes de incluirlo en proyectos más grande de nuestra
vida en donde las faltas de valor no tienen cabida.
No hay nada más bello y más respetable que
una persona sincera, que no se anda con rodeos y le gusta aclarar todo, que
desde un principio nos hace saber dónde estamos parados en una relación.
Siempre será mejor saber con certeza qué sucedió por doloroso que sea.
Y aunque no hay adiós más triste que el que
no se dice, ni se explica, ni se entiende, la verdad es que el más triste de
todos es el que no queremos ver. Nunca es buen momento para decir adiós, pero
siempre, es necesario.
“Cuando decimos y aceptamos el adiós,
cerramos una puerta para abrir otra que permitirá la entrada a otras cosas
positivas en nuestras vidas.”
MARUESVA
martes, 17 de abril de 2018
Aquel amor que jugo y que te hizo tanto daño, duele pero te enseña tantas cosas
Aquel
amor que jugo y que te hizo tanto daño, duele pero te enseña tantas cosas
Enamorarse
es inevitable, y no es ninguna sorpresa saber que un amor traicionero puede
dejarte una herida.
¿De
qué otra manera te puedes sentir cuando tus sentimientos fueron juego, o peor
aún, totalmente traicionados?
Aunque
pueda doler, el amor no correspondido te ayuda a entender quién eres y lo que
realmente quieres. Cuando te hundes vuelves a florecer más fuerte que antes.
Que
la persona a la quieres no te quiera, te hace sentir increíblemente vulnerable.
Pero sobrevivirás a las heridas. Poco a poco irás pasando del dolor a la
aceptación. Y de la aceptación a la superación. Crecerás con esta experiencia y
te convertirás en una mejor persona.
No
pasará mucho tiempo antes de que te des cuenta que ese no eras tú y te jurarás
que nunca volverás a sentirte así.
Es
tan estúpido intentar convencer a alguien para que te quiera. No puedes obligar
a nadie a sentir lo que tú quieres, y mucho menos esperar que eso salga bien.
Pero
aceptarlo, aceptar que esa persona no te corresponde te dará paz. Seguir
adelante con tu vida te hace sentir invencible, y cuando te liberes de todo
esto sabrás realmente, que sí tú te lo propones, nada podrá detenerte.
Querer
a alguien que sabes que no te quiere puede hundirte, pero si te lo permites
esta experiencia tan dolorosa tiene algo que enseñarte: Nunca te permitirás
llegar a esto de nuevo.
No
estarás así para siempre. Volverás a resurgir de nuevo conociéndote más y
mejor. Y podrás hacer un balance de lo que es importante para ti: tus valores,
tus principios, tus límites, qué te gusta y qué no. Y todas estas cosas no las
olvidarás nunca.
Esta
experiencia te enseñará algo increíblemente importante en esto del amor.
El
amor no es un acto individual, no puede ocurrir en un vacío. El amor es una
elección, una que nunca puede ser forzado.
Alguien
que esté enamorado de ti te cuidará cuando estés mal. Te apoyará en tus sueños
y te hará volar. Será una persona paciente y una comprensiva. Y lo hará porque
le nace hacerlo. Porque te ama. Porque el verdadero amor es cosa de dos.
Has
puesto a esa persona en un pedestal sin darte cuenta que quien debería estar en
ese pedestal eres tú. Quiérete y valórate y deja fuera a quien no esté
dispuesto a hacer lo mismo.
En
el futuro cuando alguien te ame como mereces lo sabrás desde un kilómetro de
distancia. Esta experiencia te da la sabiduría para saber que no te volverás a
conformar con menos.
Que
te mereces alguien que te admire, te amé y te valore por quién eres. Que te
haga sentir que eres la única persona en el mundo.
MARUESVA.
sábado, 14 de abril de 2018
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
SE PUEDE OLVIDAR UN AMOR Y VIVIR SIN EL No podemos permitir que el recuerdo de un mal amor nos impida crecer y volver a ser felices. Deb...
-
Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. P.D.: Ruego las disculpas del caso por las faltas de ortografia y lo...





